Archive for 2013
Publicado por Arturo Guevara Escobar
Publicado por Arturo Guevara Escobar en Decena Trágica., Emiliano Zapata.
Reflexión sobre la conferencia de Miguel Ángel Berumen Campos.
La imagen cruenta, así se bautizó al coloquio con motivo del centenario de la Decena Trágica organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la Dirección de Estudios Históricos, la Dirección de Etnología y Antropología Social y el Sistema Nacional de Fototecas; realizado el 7 y 8 de Febrero pasado del 2013.
La mañana del día 7 de Febrero después de la conferencia magistral impartida por el Doctor Carlos Martínez Assad, fue el turno del investigador Miguel Ángel Berumen Campos: “La disputa por el liderazgo moral de la revolución, De San Luis Potosí y de Los Ángeles a Casas Grandes”.
Iniciando con una disculpa por no tratar el tema de la Decena Trágica al no ser su especialidad, el investigador continuó con un inteligente discurso a partir de frases enumeradas a modo de índice, representativas de la sucesión de acontecimientos que conforman la esencia de su disertación. A pesar de la disculpa su planteamiento sí era competencia del tema; Madero pierde el liderazgo real y moral de la revolución con la Decena Trágica.
La sucesión de hechos y personajes en busca del liderazgo moral de la revolución lo llevaron a la actualidad y al ineludible Emiliano Zapata. Circunstancia que aprovechó para manifestar su descontento por la falta de reconocimiento a sus aportaciones en el tema de quién fotografió al General Zapata ataviado con la banda multicolor canas y sosteniendo su Mauser. Los destinatarios de la queja fueron: Mayra Mendoza Avilés, Subdirectora de la Fototeca Nacional y un servidor.
Lo primero sería aclarar cuál es la información que Berumen reclama como resultado de sus investigaciones. Afirmó sin mostrar las pruebas, que la fotografía antes referida de la cual se conservan varias reprografías en el acervo de la Fototeca Nacional en Pachuca, fueron creadas por el fotógrafo F. Wray. Él se basa en el hallazgo de un registro de propiedad datado en 1915 sobre la que se dice ser la última fotografía realizada a Francisco I. Madero en Cuernavaca, 1913, donde la firma del mencionado F. Wray coincide con la plasmada en la fotografía de Zapata. Documento que ofreció publicar en un futuro libro dedicado al caudillo del Sur.
El 20 de noviembre del 2009 el diario capitalino Milenio publico lo siguiente:
“ En la página electrónica del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Mayra Mendoza Avilés, subdirectora de la Fototeca del INAH, aseguró que la emblemática foto de Emiliano Zapata en la que aparece con el fusil en la mano derecha, el brazo izquierdo apoyado en el sable, atribuida al fotógrafo Hugo Brehme, no es de la autoría de éste último.
Al respecto, Miguel Ángel Berumen comentó que efectivamente la imagen reproducida en libros, revistas ysouvernirs no es de Brehme y afirmó que así lo ha comentado con Mayra Mendoza.
Respecto a los nombres que maneja la subdirectora de la Fototeca —“podría ser de algún fotógrafo estadunidense poco conocido llamado F. Moray o F. McKay”—, Berumen rechaza esa afirmación.
El experto en fotografía de la Revolución lleva más de tres años trabajando en un proyecto editorial sobre Zapata en el cual, asegura, dará a conocer el nombre del autor.”
En ese momento y hasta el 7 de Febrero de 2013 Miguel Ángel Berumen mantuvo en reserva su información. Efectivamente conmigo también sostuvo una plática en esas fechas sobre el mismo tema sin que me aportara el nombre de su candidato. Y aún en el caso que lo hubiera hecho, en ningún momento he usado esa información, en ninguna de mis publicaciones impresas o digitales he afirmado que F. Wray sea el autor de la icónica imagen; al contrario he aportado información que indicaría que F. Wray no era fotógrafo más bien una agente de comprar venta de fotografías trabajando para la Casa Americana Amplificadora de Retratos. De ser verdadera la información que nos promete Berumen tendríamos 3 firmas diferentes de F. Wray plasmadas en dos fotografías diferentes de un mismo hecho histórico; datos para tomarse en cuenta. En el caso que las firmas coincidan como Berumen afirman, aclararía la mala interpretación que se ha hecho de unas iniciales “F. M.” en lugar de “F. W.”…
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Fotografía firmada dos veces por F. Wray Cortesía de Daniel Escorza. Anales Gráficos de la historia militar de México, 1810-1970..., de Gustavo Casasola, 1973. |
Hasta aquí podríamos definir quien registró o pretendió ostentar un registro sobre la imagen, pero por otra parte tenemos al menos cuatro caminos de difusión a partir de cuatro imágenes diferentes:
1.- Fotografía 8x10 publicada en el Imparcial, 16 Abril 1913, sin firmar; la que podemos considerar como imagen original en cuanto a su integridad de contenido visual.
2.- Tarjeta postal reencuadre de un formato 8x10, circulando a principios de 1913, sin firmar.
3.- Dos versiones de reencuadre tamaño postal reprografiadas a 5x7 que se distribuyen en los Estados Unidos, uno de ellos coincide con el supuesto (2), sin firmar.
4.- Fotografia 5x7 de un reencuadre del formato 8x10, se desconoce sí esta imagen se genera a partir de un original o de una reprografía, firmada, se desconoce a partir de cuándo se distribuye, al parecer solo circula en México durante el periodo histórico. El archivo Casasola conserva una reprografía de una “fotografía” vintage montada en un marco de cartón, y el Museo Frida Kahlo Casa Azul posee otra copia vintage.
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El Imparcial Diario Independiente. 16 de Abril de 1913. Hemeroteca Nacional Digital de México |
Esto permite suponer que más de uno ejerció algún tipo de derecho o registro sobre la imagen, por lo menos podemos esperar uno a favor de Fred Miller y otro para Fred Wray, dos agencias fotográficas norteamericanas también pretenden los derechos: Brown Brothers y Bain News Services. Una de las propuestas de Mayra Mendoza Avilés es un individuo de nombre F. Mckay, y se podría tratar de Edward F. Mckay editor de Colorado Springs Gazette que visitó México en diversas ocasiones. Por lo tanto todas las opciones podrían ser validas en cuanto a quien pretendió los derechos de alguna forma y queda abierta la pregunta de quién fue el creador; existiendo tres investigadores con tres propuestas diferentes y las tres validas sin que haya menoscabo del trabajo de uno u otro en la búsqueda de una verdad razonable.
Un paso más hacia el conocimiento certero es el siguiente: hasta el momento se conocen dos tomas diferentes del hecho histórico y Mayra Mendoza Avilés propone la existencia de una tercera basándose en el hecho que Emiliano Zapata no mira a la cámara sino centra su atención en otra parte; el 19 de Junio de 1911 el diario El Imparcial publicó en su primera plana otra toma. Tendríamos efectivamente 3 tomas diferentes más una probable, por lo tanto también podríamos esperar la existencia de un grupo igual de fotógrafos en la misma cesión fotográfica.
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El Imparcial Diario Independiente. 19 de Junio de 1911. Hemeroteca Nacional Digital de México |
La imagen cruenta. Reflexión sobre la conferencia magistral del Doctor Carlos Martínez Assad.
2013
Publicado por Arturo Guevara Escobar en Bernardo Reyes, Contexto histórico., Decena Trágica., Francisco I. Madero
La imagen cruenta, así se bautizó al coloquio con motivo del centenario de la
Decena Trágica organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia,
la Dirección de Estudios Históricos, la
Dirección de Etnología y Antropología Social y el Sistema Nacional de Fototecas;
realizado el 7 y 8 de Febrero pasado. Tras la apertura del evento e
inauguración de la exposición fotográfica se dio paso a la conferencia
magistral impartida por el Doctor Carlos Martínez Assad: “Vidas paralelas:
Reyes y Madero”. Donde se plantearon las diferencias de carácter y visión de
ambos personajes que poco a poco los confrontarían en la pretensión de dirigir
el destino de México y donde salió a relucir la Segunda Reserva.
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Izquierda: Tarjeta postal, autor anónimo. General Bernardo Reyes. Derecha: Fotografía 8x10, editada por el estudio fotográfico Marst, autor: Heliodoro J. Gutiérrez. Presidente Francisco I. Madero. |
La prensa ha retomado el tema a su modo, simplificándolo en la confrontación entre democracia y militarismo, tema muy de moda. Si bien ninguno de los personajes del drama pudo dominar las riendas de los acontecimientos ambos contribuyeron cuales corceles de un mismo carro en el decisivo vuelco del destino en la nación mexicana. Es paradójico que ni ellos en su momento ni nosotros en gran medida en la actualidad distingamos esto, no eran dos corceles en una carrera parejera, eran dos briosos animales en un mismo aparejo. Cual correspondía cada uno con sus viseras, la tragedia estriba en que no hubo un sabio conductor llevando las riendas. Con frecuencia se le atribuye ingenuidad a Francisco I. Madero, pero en muchas ocasiones ha sido una característica de la nación mexicana, nada de exclusividad. Cuan diferente hubiera sido el resultado con Madero en la presidencia y Reyes de vicepresidente o alguna otra combinación por el estilo que implicara un trabajo en equipo, las políticas implementadas en el Estado de Nuevo León por el general Reyes funcionando a nivel nacional sin dudad hubieran sido una base firme para una democratización no solo de las estructuras políticas, sino también de la generación y repartición de la riqueza, todo paso a paso; de nuevo hablando de paradojas la formula "Madero-Vázquez Gómez" era eso, en las palabras de Roque Estrada representaban la popularidad (Madero) y el legítimo prestigio (Vázquez). Es ingenuo pensar que la democracia era o es una solución mágica, como también lo es pensar la existencia de una sociedad sin militarismo, somos "seres humanos", con defectos y virtudes, no entes perfectos en conciencia y actuar. Es utópica la sociedad universal donde no se necesite ni Policía, ni Leyes, ni Jueces, ni Milicia porque todos sus miembros son cien por ciento responsables y autónomos. No olvidemos que la diferencia básica entre Policía y Milicia es su uso, en esencia son iguales, cuerpos armados de ciudadanos al servicio de la Sociedad. La policía es el cuerpo armado de los ciudadanos (polites), mientras la milicia son los ciudadanos adiestrados comunitariamente para usar las armas; una policía capacitada es una milicia. El origen de las palabras: milicia, miliciano, militar, etc., se encuentra en la raíz Indoeuropea mel-, misma raíz que da las palabras mejor, mucho o multitud; por lo tanto el miliciano, el que cumple con el servicio militar, es el ciudadano que se congrega, milita, para proteger-servir a la sociedad, no necesariamente esgrimiendo las armas, los bomberos también son una milicia. El uso de una palabra que implica solidaridad, compromiso y conciencia (la fuerza de la unión) pasó a ser sinónimo del miliciano profesional que cobra por su trabajo (miles), algunas veces al mejor postor (mercenarius). Es ingenuo pensar que la integridad territorial de México y la política nacionalista de la post-revolución fueron resultado de la tozudez y sagacidad de los caudillos a cargo de la silla presidencial, eso es no ver el mundo donde vivimos, y fue precisamente lo que no hizo ni Madero, ni Reyes, ni los Científicos, ni Díaz, ni los Magón, ni…nadie lo vio durante los primeros años del conflicto un caso diferente es Venustiano Carranza y el Plan de San Diego. Para las potencias mundiales México había entrado en las grandes ligas les gustara o no, formando parte de lo que terminaría siendo una guerra global. México mantuvo su integridad territorial y pudo implementar políticas hasta cierto punto independientes incluyendo reformas sociales a un en contra de los intereses internacionales gracias al caos de una sociedad militarizada, los costos de tratar de imponer un “orden” en México por la fuerza era simplemente tan altos en recursos e implicaciones dadas las circunstancias mundiales de 1910 a 1920 que había que meditarlo bien, los acontecimientos en México era parte de un conflicto global y no solo asuntos internos; la Revolución Mexicana fue el elemento militar disuasivo a falta de una milicia efectiva. Con México en paz y la milicia incapaz que existía las presiones internacionales de todo tipo hubieran hecho ceder a cualquier gobierno mexicano, de hecho ocurrió en gran medida en 1911 y 1913. Los Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, naciones que se consideraban la punta de lanza de la democracia y cultura occidental, modelos para Francisco I. Madero, eran potencias militaristas, y en el cenit del conflicto mundial dirimido con las armas se convirtieron en gran medida en sociedades militarizadas. Una diferencia entre un estado civil no militarista, uno civil militarista y uno civil militarizado, es el servicio militar obligatorio, no por conciencia sino cohersionado por la Ley. Si el servicio es obligatorio la sociedad esta militarizada…claro hay de servicio militar a servicio militar, no era lo mismo el servicio militar del Imperio Alemán que las Segunda Reserva implementada por Bernardo Reyes, o el servicio militar de la actualidad en México. Como mencionó el Doctor Carlos Martínez Assad, la Segunda Reserva tenía la virtud de disolver las barreras sociales de sus miembros, era el lugar donde se daba cohesión social, convivencia sana, se ejercitaban físicamente, se aprendía disciplina, y claro estaba el uso de armas. Pero también era el ambiente ideal para la difusión de ideas. En la Grecia clásica junto a la democracia estaba el servicio militar como un deber cívico, aunque con el pasar de los siglos y con una Grecia militarista se veía más como una carga onerosa en todos los sentidos, cada ciudadano a parte de su vida ponía los recursos económicos para armar la milicia. Existen las milicias políticas, y la democracia no es un concepto ajeno a la milicia, en ello no solo está el caso del general Bernardo Reyes también el del general Felipe Ángeles hablando de forma explicita, un partido político es una milicia; a caso no se milita en un organismo político...cuando necesitas educar a una sociedad de adultos una buena escuela es la militancia. El reyismo ganó preponderancia no solo por las virtudes del General Reyes, la Segunda Reserva jugó su papel de promover ideas, y no precisamente como foco de una insurgencia militar. El maderismo se nutriría de la Segunda Reserva con hombres política y militarmente aptos.
La pregunta es porqué la democracia se sirve de la milicia y después la traiciona, para que posteriormente sea la milicia la que traicione a la democracia...
En un Estado democrático ideal, todos los ciudadanos deben ser militantes, así como en una Iglesia los creyentes deberían ser practicantes.